Condiciones de uso de AI-B
Última actualización: 12 de octubre de 2026
1. Qué es AI-B y qué no es
AI-B, el Asistente de Interpretación e Investigación Bíblica, es una herramienta de investigación. Su propósito es ayudar a cada suscriptor a estudiar un pasaje o una cuestión bíblica que él mismo plantea, y a obtener sobre ella una exposición redactada, argumentada y con sus fuentes.
Para hacerlo, AI-B:
- busca en una colección de obras de referencia los fragmentos que tratan el pasaje o la cuestión planteada;
- presenta esos fragmentos al suscriptor para que los examine, filtre y elija;
- redacta con un modelo de inteligencia artificial una respuesta nueva a la pregunta del suscriptor, fundada en el material elegido y con cada afirmación remitida a su fuente;
- ofrece instrumentos propios de estudio: el texto bíblico del pasaje, el interlineal con el texto hebreo o griego, el análisis de palabras, el contexto literario y la posibilidad de guardar investigaciones y apuntes.
AI-B no es una biblioteca ni un servicio de lectura. No da acceso a ninguna obra completa, no permite recorrer una obra de principio a fin, no ofrece descargas y no sustituye la adquisición de las obras que el suscriptor quiera leer íntegras. Está diseñado para mostrar, en cada investigación, sólo fragmentos seleccionados por su relación con la pregunta concreta, cuya extensión es una parte mínima de cada obra de la que proceden.
AI-B es un servicio independiente: no está afiliado a ninguna editorial, distribuidor ni sociedad bíblica, ni habla en su nombre. Los nombres de obras, autores y editoriales se mencionan sólo para identificar las fuentes.
2. El contenido de terceros
Las obras de referencia que AI-B consulta, y los textos bíblicos que muestra, pertenecen a sus autores, editoriales y titulares de derechos. AI-B no reclama ningún derecho sobre ellas ni los transfiere al suscriptor.
Cuánto se muestra. En cada investigación el suscriptor ve:
- los fragmentos que tratan el pasaje o la cuestión investigada, normalmente unos ciento cincuenta, cada uno con un extracto breve;
- si lo pide, la sección de la obra de la que procede un fragmento, para leerlo en su contexto inmediato;
- el texto bíblico del pasaje investigado y de los versículos que se citan.
Ninguna de estas vistas permite pasar de una sección a la siguiente ni reconstruir una obra.
Cada fragmento es una cita. AI-B muestra los fragmentos con el mismo espíritu con que un estudio cita a otros autores. Cada uno es breve, va siempre identificado con su obra, su autor y su editorial, y aparece al servicio de un trabajo propio del suscriptor, su investigación, para que lo analice, lo contraste o lo comente. Cuando el suscriptor abre la sección de la que procede, lo que ve es el contexto inmediato de esa cita, como el párrafo que la rodea en su fuente.
El conjunto, como un apéndice de fuentes. Los fragmentos que acompañan una investigación cumplen la función de las notas y referencias que un trabajo académico añade a sus fuentes: remiten a las obras y permiten comprobar lo que se afirma, pero no las reproducen ni ocupan su lugar. La respuesta redactada, a su vez, cita esas fuentes por su nombre, del mismo modo.
Con qué fin. El único propósito de mostrar ese material es que el suscriptor lo examine para su propia investigación: que juzgue qué fuentes vienen al caso, cuáles descartar y qué dice cada una sobre su pregunta. Ese examen es privado y cerrado: lo que un suscriptor ve y elige no se muestra a nadie más, ni se publica, ni se comparte entre cuentas.
La medida del uso. AI-B está concebido para que el material consultado en una investigación equivalga al que cualquier investigador reúne cuando acude a una biblioteca que no es suya: localiza las obras que tratan su tema, lee los pasajes pertinentes y toma notas para su propio trabajo. AI-B hace más rápida esa búsqueda; no amplía lo que se consulta ni lo convierte en una copia de las obras.
Lo que AI-B no pretende. AI-B no está pensado para ofrecer material de pago a quien no lo ha adquirido, ni para sustituir su compra, y no vende ninguna obra (punto 3). Quien quiera leer o tener una obra debe adquirirla por su cuenta.
3. Qué se cobra
La suscripción paga el uso de la herramienta, no el contenido de terceros. Lo que el suscriptor contrata es:
- el servicio de búsqueda, selección y organización de fuentes para cada investigación que él plantee;
- la redacción de respuestas nuevas mediante modelos de inteligencia artificial, cuyo procesamiento tiene un coste por uso;
- los instrumentos de estudio y el almacenamiento de sus investigaciones y apuntes.
AI-B no vende recursos digitales. Ninguna parte del precio corresponde a la venta, el alquiler, la licencia ni la cesión de obras de terceros. La suscripción no equivale a la compra de ningún libro, comentario, diccionario, versión bíblica ni otro material, y no da al suscriptor ningún derecho sobre esas obras ni sobre su contenido: ni a poseerlas, ni a conservarlas, ni a leerlas íntegras, ni a reproducirlas. Lo único que el suscriptor obtiene sobre ellas es la consulta de fragmentos a modo de cita dentro de sus investigaciones (punto 2), mientras su suscripción esté vigente y en las condiciones de este documento.
Si el suscriptor desea tener para sí cualquiera de esas obras, debe adquirirla por su cuenta a su editorial o a un distribuidor autorizado.
Cómo funciona. El periodo empieza el día en que se registra el pago, y con él el cupo empieza de cero. Los días que quedaran de un periodo anterior no se acumulan. El suscriptor ve en todo momento qué parte de su cupo ha usado. Al agotarse el cupo, o al vencer el periodo, la cuenta deja de poder lanzar investigaciones nuevas hasta el siguiente pago; sus investigaciones guardadas y sus documentos se conservan.
4. Usos permitidos y prohibidos
La cuenta es personal. El suscriptor puede usar AI-B para su estudio, su enseñanza y su predicación, y puede servirse de las respuestas y de sus apuntes en su propio trabajo.
Queda prohibido:
- Compartir la cuenta o sus credenciales con otras personas.
- Extraer de forma sistemática el contenido de terceros: copiar, guardar o recopilar fragmentos con el fin de reconstruir una obra, ni total ni parcialmente.
- Usar programas, guiones o cualquier medio automatizado para consultar AI-B o descargar su contenido.
- Publicar, vender o redistribuir los fragmentos de obras de terceros que se muestran en las investigaciones.
- Usar AI-B para crear un producto o servicio que compita con las obras consultadas o las sustituya.
- Intentar acceder a cuentas, datos o partes del sistema que no son las propias.
El incumplimiento de estas normas permite suspender o cerrar la cuenta sin reembolso del periodo en curso.
5. Las respuestas redactadas por inteligencia artificial
Son respuestas únicas. Cada respuesta se redacta para una investigación concreta: nace de la pregunta que plantea el suscriptor, del pasaje o los pasajes que él elige y de las fuentes que él deja dentro. No se toma de un repertorio de respuestas hechas ni se reutiliza para otros suscriptores.
Exponen y atribuyen, no copian. La respuesta explica con palabras nuevas lo que sostienen las fuentes, y cada afirmación remite a la obra de la que procede mediante una nota. Las citas literales, cuando las hay, son breves y van atribuidas.
Son del suscriptor. AI-B no reclama derechos sobre las respuestas ni sobre los apuntes del suscriptor. Puede usarlos en su trabajo; si reproduce lo que una respuesta atribuye a un autor, debe citar a ese autor y su obra, no a AI-B.
Pueden contener errores. Los modelos de inteligencia artificial se equivocan. AI-B les ordena afirmar sólo lo que dice el material entregado, comprueba que cada nota remita a un fragmento real y señala los datos de la respuesta que no aparecen en ese material. Aun así, el suscriptor debe verificar en las fuentes lo que vaya a enseñar o publicar. Las respuestas no sustituyen el juicio teológico ni pastoral de quien las usa.
Para redactar, AI-B envía la pregunta y los fragmentos elegidos a un proveedor de modelos de inteligencia artificial. Qué se envía y con qué garantías se explica en la política de privacidad.
6. Titulares de derechos y retirada de contenido
Textos bíblicos. El texto bíblico en castellano se toma de La Biblia de las Américas® (LBLA), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation, y de la Nueva Biblia de las Américas, Copyright © 2005 por The Lockman Foundation. El texto hebreo y griego, sus análisis y glosas proceden de STEPBible (Tyndale House, Cambridge), MorphGNT y Open Scriptures Hebrew Bible, bajo sus licencias abiertas.
Obras de referencia. Cada fragmento muestra la obra, el autor y la editorial de la que procede.
Retirada a petición del titular. Si usted es titular de derechos sobre una obra y no desea que AI-B la consulte, o considera que algún uso no es adecuado, escriba a soporte@inbiblica.com indicando la obra y su condición de titular. AI-B retirará esa obra de las búsquedas en un plazo máximo de 30 días hábiles desde que reciba la petición, sin necesidad de más trámite.
7. Responsabilidad del suscriptor
El suscriptor es el único responsable del uso que haga de lo que obtiene en AI-B: de lo que publique, enseñe o distribuya, y de citar correctamente las obras de las que procede. Si un tercero reclamara a AI-B por un uso del suscriptor contrario a estas condiciones, el suscriptor responderá de ese uso y de sus consecuencias.
8. Sin garantías
AI-B se ofrece tal como está y según su disponibilidad. No se garantiza que el servicio funcione sin interrupciones ni errores, que una obra concreta esté disponible para consulta, ni que las respuestas sean exactas, completas o adecuadas para un fin determinado. La colección de obras consultables puede cambiar en cualquier momento.
9. Límite de responsabilidad
En la medida en que la ley lo permita, AI-B no responde de daños indirectos ni de decisiones tomadas a partir de sus respuestas. La responsabilidad total de AI-B frente a un suscriptor, por cualquier causa, no superará lo que ese suscriptor haya pagado en los últimos tres meses.
10. Cuenta, suspensión y baja
Cada cuenta pertenece a una persona, que debe custodiar su contraseña. La sesión queda abierta treinta días en cada aparato, hasta el número de aparatos de su plan. AI-B puede suspender o cerrar una cuenta que incumpla estas condiciones. El suscriptor puede pedir la baja en cualquier momento escribiendo a soporte@inbiblica.com.
11. Cambios en el servicio y en estas condiciones
AI-B puede cambiar sus funciones, sus planes y estas condiciones. Los cambios se anunciarán en la herramienta antes de entrar en vigor. Los precios nuevos se aplican desde el siguiente pago, nunca a un periodo ya pagado. Seguir usando AI-B después de un cambio supone aceptarlo.